No es complicado, todo es sencillo, todo es fácil, todo es o blanco o negro, o liso o arrugado, o bueno o malo, ¿el problema? Que todos nosotros nos complicamos las cosas, preferimos esperar días y noches para decirle a esa persona cuanto la queremos, preferimos intentar lo que no vale la pena, a intentar lo que sabemos que puede ser nuestro, preferimos alejarnos de lo que amamos a enfrentarnos cara a cara con ello, somos tan... idiotas, que dejamos escapar trenes que solo pasan una vez, y... ¿después qué? Intentas correr y correr tras él pero... ya es tarde, porque se escapó, porque te esperó y por tu cobardía tuvo que irse, porque sí hay veces en las que es tarde... en las que por mucho que quieras de nada sirve nada.Creo que ya es hora de que vuelvas a ser un niño, de que corras y rías por todo cuanto te apetezca, así que... vuelves al principio de todo y pregúntate: ¿A Qué Estoy Esperando?
No hay comentarios:
Publicar un comentario