Y ahora es cuando aceptas que 1+1 no siempre son 2, aceptas que de nada sirve un océano entero si no tienes a nadie con quien nadar. Y ahí estás en un banco de un sitio cualquiera observando el mar, lo miras muy atenta, observas cada gota que salpica, y sigues aceptando que solo lo quieres a Él, porque cada mañana has ido a lavarte la cara con agua fría, para recordarte cuál es el mundo real, por la sencilla razón de que tus sueños, pertenecen a Él.Y ahí, mientras observas un punto que no existe, lo recuerdas, sientes su sonrisa tras tus hombros, sientes su mirada clavada en tu rostro, y a pesar de que odias imaginar, odias ilusionarte, aceptas que no es así, aceptas que te encantaría tenerlo, y que si lo más cercano que tienes en esos momentos son sus recuerdos, ¿por qué no recordarlos una y otra vez? ¿por qué no demostrarle al mundo que las ciencias se equivocan? ¿y por qué no demostrarte a ti misma que... aunque llores, aunque no consigas lo único que quieres, has sido capaz... de Aceptarlo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario